Seamos Como Pedro
El Llamado de Jesús a Pedro
Les dijo Jesús: «Síganme, y yo haré que ustedes sean pescadores de Hombres.» (Mc 1:17)
El Encuentro de Pedro con Jesús
En este pasaje, observamos el primer encuentro de Pedro, llamado Simón, un pescador galileo, con Jesucristo. Con solo escuchar la voz de su Dios hecho hombre, dejó sus redes, que representaban su forma de vida, y empezó a caminar tras las pisadas del Maestro.
- Así también hoy somos llamados a estar a los pies del Señor.
- Por la gracia de Jesús, hemos podido abrir nuestro corazón y tomar una decisión tan importante como la que tomó Pedro: dejar ese viejo hombre y empezar a experimentar una vida nueva que va de gloria en gloria.
La Búsqueda de Pedro
Hay algo muy importante que resaltar en el andar de Pedro junto al Señor aquí en la tierra: su entrega y búsqueda intensa de obtener cada vez más de su mentor, sin importar tropezar o lo que dijera su entorno. Solo estaba centrado en experimentar al máximo su encuentro personal con Dios.
En muchos de los pasajes descritos en los evangelios, observamos que Pedro siempre estaba presente. Uno de estos es cuando declara, inspirado por el «Padre que está en el cielo» (Mt 16:17), que Jesús es el Cristo.
Las Promesas del Ministerio Apostólico
En este momento, comienzan las promesas del ministerio apostólico de Simón Pedro, convirtiéndose en una pieza clave de la iglesia primitiva. La revelación de Dios llega a quienes le temen y se dejan guiar por el Espíritu Santo.
Como dijo el salmista:
«La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto.» (Salmo 25:14)
Primera característica: COMUNIÓN. Si deseas revelación para tu vida, busca más de la presencia de nuestro Dios.
El Cambio en las Aguas
Otro evento que realmente impactó la vida de Pedro fue cuando, al ver a Jesús caminar sobre el agua, pidió ir con Él. El Señor le dijo: «Ven.» Así, Pedro se bajó de la barca y comenzó a caminar, pero en el trayecto sintió temor y comenzó a hundirse.
Aunque muchos piensen que esa travesía de Pedro fue un fracaso por su poca fe, hay una lección que aprender para nosotros. Quizás has pedido a Dios trabajar en su obra, en un ministerio que edifique al cuerpo de Cristo, y Él te responde: «Ven, yo estaré respaldándote.»
Jesús Siempre Está Presente
Recuerda que, aunque falte tu fe y sientas que te estás hundiendo, Jesús estará allí, con su mano franca salvándote y diciendo: «No dudes, que en mí todo lo puedes.»
La Influencia de Pedro
Mientras leemos los evangelios, el nombre de este discípulo se menciona frecuentemente. Pedro siempre estaba presente donde había acción. Muchas veces se dejó llevar por la emoción, llegando incluso a ser piedra de tropiezo en el sacrificio del Señor.
No Dejarse Llevar por las Emociones
Es importante que no nos dejemos influenciar por las emociones. Debemos escuchar la voz de Dios y dejarnos guiar por el Espíritu Santo para seguir en obediencia el propósito de Dios para nuestras vidas. No seamos piedra de tropiezo para nuestros hermanos, sino que entendamos que un solo Espíritu está en nosotros, los hijos de Dios, guiándonos a toda verdad.
La Prueba de la Fe
Cuando tu vida espiritual comienza a crecer en el Señor, te conviertes en blanco de los ataques de Satanás. En Lc 22:21-32, observamos cómo el Señor le advierte a Pedro que Satanás lo ha pedido para sacudirlo como si fuera trigo. Además, le recuerda que estará intercediendo por él ante el Padre para que su fe no falte.
No importa si hoy o mañana eres atacado por el enemigo; recuerda que tu Señor estará renovando tu fe, y después de obtener la victoria, así como Pedro, edificarás a tus hermanos.
El Arrepentimiento de Pedro
Una de las victorias más difíciles en la vida del apóstol fue cuando negó a su amado Maestro. Recordando las palabras que le dijo, se arrepintió y lloró amargamente como fruto de su dolor al traicionar a Cristo.
Pedro fue victorioso al reconocer que se había equivocado. A pesar del dolor, presentó su culpa a Dios y prosiguió en el camino. Muchas veces, los errores y debilidades nos frenan en la trayectoria del propósito divino. Recuerda que Dios es grande en misericordia y nos dio a su Hijo Unigénito para que, en su sangre, encontremos el perdón de nuestros pecados.
Llamado a la Salvación
Así que clama a la sangre de aquel que nos amó y da nuevos frutos de arrepentimiento. ¡Levántate y marcha en la carrera de la salvación con vista a la meta!
El resultado de vivir una vida agradable a Dios, en intimidad y en guía del Espíritu, es salvación y un ministerio movido por la unción de Dios para que muchos más conozcan al Dios viviente.
¿Quieres que tu sombra, así como la de Pedro, sane a los enfermos? Entonces paga el precio de amar con todo tu alma, tu cuerpo, tu mente, y todo tu ser en un infinito momento de adoración viva. Uno de los ejemplos de ese amor lo vemos en Pedro. Y aunque nuestro modelo de vida es Jesús, también miremos lo que Pablo dijo: «Sean imitadores de mí, como yo lo soy de Cristo.»
Dios te bendiga, amado hermano. Que la gracia y las más ricas bendiciones de Jesús estén sobre vuestras vidas. Amén.
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