¿Y Quién Era Ese Mosquito? –

Yo me sentí como agredida personal y conscientemente con la embestida del mosquito zumbando; y cuando me golpeó en la cara, en la oscuridad de la noche, levanté la colcha y traté de abarcarlo encerrándolo dentro de las mantas.

Pero he aquí que no lograba cazarlo; en plena oscuridad sentí el rumor y a la par que procuraba eludir la embestida trataba de aniquilarlo.

Al sentir nuevamente la quietud y el dominio de mi sueño, caí en la cama no sé como y continué con el sueño profundo en el que me hallaba; no pasaron ni diez segundos cuando mi tímpano fue golpeado por ese horrible ruido, me recuerda a la última cuerda de mi violín, ese que toco muy seguido en la iglesia y siempre al afinarlo… sí, es cierto, jajaja, lo comparo con el zumbido de ése que ahora me atormenta.

No pude más, la almohada estaba sobre mi cabeza…la sábana, la colcha y casi casi el colchón pero aún así seguía la molestia; también me recordó a mi hermanita menor –y la única por cierto- incluso hice un símil muy chusco pues también llega a ser tan molestoncita que debo recurrir al encierro en el baño para relajarme, como ahora lo hago con todo lo que está sobre mí.

¿Qué rayos se cree ese mosquito?, tengo tanto sueño, me cuesta trabajo respirar no se si de la desesperación o por todas las colchas que tengo encima, seguramente es un mosco a sueldo… sí, lo habrá contratado esa chava que se la pasa viboreándome en el salón y que se infarta si saco mayor calificación que ella… ¿qué le habrá ofrecido al mosquito?… es capaz hasta de darle su propia sangre con tal de que yo no esté contenta.

Mosquito…mosquito…¡qué digo yo!,¡moscote!, que no deja dormir, ¿para qué habrá creado Dios a los moscos?, no sirven de nada, sólo se alimentan de cristianos sin culpas, se reproducen y nomás se mueren….-¡hayyy ya déjame en pazzzz!-, le grito mentalmente por que ganas no me faltan de gritarle bien… sólo por que mi hermanita (sí…esa que se parece al mosquito) está durmiendo a unos metros de mí.

¡Es cierto, la enana está expuesta a ese bicho castroso!, y luego con las ronchotas que se le hacen… mejor voy a ver si está arropada, total, ese bicho ya no deja dormir.

Prendo la luz del cuarto y voy a la cuna, pero… noto algo raro en la pequeña, está empapada en sudor, pálida ¿qué le pasa?… toco su carita y esta helada…¡hermana!…¡hermanita!…

¡Mamaaaaá! …

Después de lo que pasó he reflexionado mucho; Dios es tan grande que utiliza cualquier medio para advertirnos y hasta bendecirnos, ¿qué gracioso no?, utilizó un mosquito para advertirme y yo pensando tan mal… Eso es lo primero que hacemos ante cualquier situación incómoda; mi hermana se estaba ahogando y Él me advirtió.

¿Qué quién era ese mosquito?… caray… no supe su nombre… pero lo que sí estoy segura es que era un vaso de Dios que usó para nuestra Bendición… tú, yo y cualquiera puede ser un mosquito algún día. AMEN

Por : Jashmín Castañeda Ramírez

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