La Honrra A Los Padres – Cash Luna
Reflexiones sobre la relación con Dios y los padres
Apostol: Cash Luna – www.CashLuna.org
Durante los años que Dios me ha permitido ministrar a los jóvenes, me he dado cuenta de que cuando son confrontados por Dios, muchos de ellos tratan de evadir esa confrontación. Bromean, molestan o muestran indiferencia. Cuando, en alguna prédica, testimonio o película cristiana, se ven acorralados por el Señor, reaccionan evadiendo a través de comentarios, chistes y otras cosas. Se preguntan:
«¿Por qué evadir cuando Dios quiere hablar con uno al respecto?»
Enfrentando los problemas
No debes huir ni esconderte de Dios ante los problemas que tienes. Evadirlos no resuelve en nada la situación. En lugar de esconderte, hay que enfrentarlos.
He visto que muchos jóvenes tratan de evadir los problemas y la relación áspera que tienen con sus padres en vez de buscar en Él el perdón y la sanidad. Cuando tenemos problemas, es cuando debemos abrirle nuestro corazón y decirle:
“Señor, ayúdame a salir adelante”.
La importancia de afrontar las dificultades
Los problemas hay que afrontarlos.
- La persona que tiene cáncer, pero lo niega, no se cura.
- Quien cubre su tumor con una manta, por hacerlo, no se le desaparece, solo lo esconde.
Debemos dejar de ser personas que escondemos nuestro corazón y tratar de no ocultar lo que llevamos dentro. El Señor lo único que nos pide es que seamos sinceros en el área de nuestra vida en la que tenemos problemas, para que Él pueda transformar las cosas que nos hacen daño.
El papel de los padres
Nuestros padres son quienes nos educan, nos enseñan principios, el debido respeto, y nos muestran el camino que debemos seguir en la vida. La mayoría de nosotros tenemos una época en nuestra juventud en la que nuestros padres nos parecen las personas más anticuadas del mundo. Pero no es así; tal vez no estén a la moda en algunos aspectos, pero los principios que nos transmiten siempre son y serán valederos.
En la Palabra de Dios, en 2 de Timoteo 3:1 leemos:
“También debes saber esto, que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos”.
La relación con los padres y su impacto
Si desde pequeño se desobedece a los padres, se tendrá un mal futuro. En cambio, cuando se les honra, Dios promete bendecirnos y darnos una larga vida en la tierra. Debemos respetar a nuestros padres y obedecerlos, pues esto es primordial para tener una buena relación con Dios.
Muchos de los problemas que reflejamos en la juventud son el resultado de la relación que tuvimos con nuestros padres.
Jesús y el concepto de paternidad
Cuando Jesús vino, marcó bien la diferencia entre un antes y un después. Cada vez que nos hablaba de Dios, lo hacía refiriéndose a Él como un Padre. Esto lo podemos ver en la enseñanza del Padre Nuestro, en Lucas 11:2.
Como podemos ver, Jesús no dijo “Jehová nuestro”, ni “Dios nuestro”, Él empieza diciendo “Padre nuestro”, pues Dios es nuestro Padre.
El desafío de confiar en Dios
A la mayoría de las personas les cuesta tener una buena relación con Dios porque no lo ven como Padre. Relacionan el concepto que tienen de su padre terrenal a Dios, y creen que los defectos y obstáculos que un día vieron en su padre los verán también en el Señor.
Por ejemplo, quien tuvo un padre tacaño, que le decía que no a todo, asume que Dios hará lo mismo con él. Pero en Mateo 7:11 Jesús dijo:
“Pues siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?”
La presencia constante de Dios
La Biblia nos enseña que Dios siempre está con nosotros. En Juan 14:11 dice:
“Yo no los dejaré huérfanos; vendré a vosotros”.
A pesar de que la Palabra nos lo dice, cuando se carece de la existencia de un padre terrenal, se asume la inexistencia de Dios, porque la imagen más cercana a Dios en la tierra es un padre.
Sanando las heridas del pasado
Si tuviste padres que no te daban amor o no les interesaba lo que hacías, empieza a servir a Dios incondicionalmente sin que te importe nada. Ese es el carácter de hijo que formaron en ti, y es ese el que le estás entregando a Dios.
Cuando asociamos la imagen mala de nuestros padres terrenales con Dios, cometemos un error muy grande, porque no vemos lo bueno y generoso que es Dios. Debemos empezar a conocerlo como el Padre que las Escrituras nos revelan que es, no como nuestro subconsciente identifica a un padre.
Creyendo en la bondad de Dios
Puede que nuestros padres terrenales nos hayan hecho unas personas correctas y nos hayan educado muy bien a través de muchas correcciones. Sin embargo, si no tenemos sana el alma, podríamos tener dificultades para comunicarnos con Dios, a pesar de ser buenos cristianos.
Cree en Dios como Él es, como un Padre justo y amoroso que le pone atención a sus hijos y te dice las cosas buenas que tienes, sin temor a que te jactes. Dios es un padre que cree en ti.
Apostol: Cash Luna – www.CashLuna.org
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