Grano de Mostaza – Mario Rivera
El Grano de Mostaza
(La Roca que se Hizo Monte y Cubrió Todo)
En la parábola, un hombre toma un grano de mostaza y lo siembra en su campo. El grano crece hasta hacerse la más grande de las hortalizas (Mt. 13:31,32). A partir de esta parábola, podemos observar varias situaciones importantes.
1. Los Componentes
El Hombre que Siembra es el Padre
El Padre fue quien envió a su Hijo al mundo para que todo aquel que en Él crea, no se pierda, sino tenga vida eterna (Jn. 3:16).
La Semilla de Mostaza
La semilla de mostaza es el Hijo en la persona de Jesús, constituido el más pequeño (humilde) de todos (Fil. 2:8). Un ejemplo de la humildad se puede ver en Benjamín, el más pequeño de los hijos de Jacob, en cuyo saco de trigo se encontró la copa de José (Gn. 44:12).
El Campo es el Mundo
El mundo es el lugar donde el grano de mostaza realiza su obra de redención (Jn. 3:16). Este es el plan en la tierra, para cuyo cumplimiento el grano de mostaza (Jesús) fue sembrado, sepultado y luego brotó.
2. La Semilla que Crece y se Hace la Más Grande
En la parábola, la semilla llega a la tierra como la más pequeña de todas, pero produce la planta más grande. Aquí podemos comparar dos figuras:
- La Roca que se Desprende del Monte: (Dn. 2:34) La semilla de mostaza corresponde al Hijo, Roca Eterna y Piedra de Ángulo (Is. 26:4), salido del Padre (Jn. 8:42) y llegado al mundo para la edificación de su cuerpo místico.
- La Roca (El Hijo): Se manifestó con el objetivo de destruir las obras del diablo (1a. Jn. 3:8). La estatua (Dn. 2:31-33) corresponde al demonio y sus obras, que fueron golpeados por la roca en los pies. Esto ocurre porque la Roca (El Hijo) tuvo que bajar y ser humillado, colocado bajo el poder del mal —como los pecadores— (Jn. 14:30) por breve tiempo, a fin de concretar en sí mismo la obra de salvación.
Sin embargo, en el Gólgota, cuando se pensó que la Roca (El Hijo) había sido vencido (Is. 53:3,4), en realidad estaba «desmenuzando» al diablo (Dn. 2:34). Luego, la Roca crece y se convierte en un gran monte (Dn. 2:35). Esto corresponde al crecimiento del cuerpo místico de la Roca (Cristo), a partir del momento en que, levantado en la cruz, atrae a todos hacia sí mismo (Jn. 12:31,32; Mt. 24:14).
3. Con el Crecimiento Llegan Aves y Bestias
(Mt. 13:32)
En esta proyección de la parábola, el crecimiento del grano de mostaza simboliza el crecimiento de la iglesia, cuerpo místico de Cristo. Sin embargo, al momento de crecer, también llegan seres indeseables, como sucedió con el trigo y la cizaña:
- Las Aves: Son figura de demonios, agentes del mal que se enseñorean en los aires y vienen a obstaculizar el crecimiento de la iglesia, actuando como león rugiente que busca a quién devorar.
- Las Bestias: Estas representan a hombres naturales que también vienen a hospedarse, causando problemas en la iglesia. De ellos habla ampliamente Judas el Apóstol en su carta.
Vemos también otra proyección: el crecimiento acelerado cuando no viene de Dios puede atraer demonios y bestias.
Apostol y Pastor Mario Rivera
Estudios para Discipulados
Ministerios Ebenezer de Oregon
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